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La Lectura es la escuela del buen pensar

Actualizado: 30 de dic de 2019



Recuerdo que en mi adolescencia me costaba mucho mantener el hábito de la lectura, obvio que existe un montón de factores que contribuyen a no tener hambre y sed por un buen libro. Y fue solo hasta que empecé a descubrir la riqueza de la teología como un trayecto que me permitía contemplar la fotografía del Evangelio y me inspiraba al hábito continuo de la lectura. Por tanto, empecé a leer un libro por semana, de hecho, conozco a personas que leen de 3 a 5 libros por semana. 


Les voy a confesar que me causa gran tristeza al ver cómo nuestra cultura tiene una mente lenta, simplemente captando explicaciones superficiales, poco análisis crítico de los argumentos, de la lógica, y cada vez está menguando la capacidad del buen pensar. Sin duda alguna tenemos que reconocer que la lectura es una maravillosa escuela del buen pensar, es una escuela para someter a prueba cada proposición, para analizar si el autor sintoniza en un equilibrio entre lo genuino y la sabiduría.


Ahora, uno de los factores de una cultura que lee poco es:


. El cambio de los medios a una comunicación visual.

. La gran inundación de imágenes por medio de las redes sociales.

. La reducción de un buen debate.

. La gran explosión de una cultura pragmática.

. La gran explosión de una cultura embriagada por el entretenimiento.

. La pérdida de educación clásica.


La realidad es que esta lista es mucho más larga, pero para que tengamos noción, poco a poco estamos siendo secuestrados por una cultura analfabeta, y dicha cultura se ha penetrado en la iglesia de Cristo. Luchamos con la capacidad de comprender, interpretar y poder digerir una página impresa. Cada vez se está empobreciendo nuestra disciplina mental, y lo triste es que muchos no se dan cuenta de este fenómeno que pone en riesgo el futuro.


Un buen libro desarrolla nuestra capacidad cognitiva


Nos ayuda a sincronizar nuestra capacidad cognitiva, e incluso gradualmente empieza a armonizar nuestra capacidad de hablar, de tener diálogos más interesantes. El consumo de la lectura impresa nos permite ver otras ideas, otras experiencias, mejorar nuestra capacidad de escribir, afina nuestro intelecto, somete a prueba nuestra conciencia. Tener contacto con buenos libros nos hace personas mejor informadas, y con un buen equilibrio intelectual. 


Toma el tiempo para leer


Es cierto que nuestra cultura está saturada con los afanes de la vida, pero también sabemos que el principal enemigo de tomarse el tiempo para leer es precisamente la pereza, pasar más tiempo en el gimnasio, ver deportes, videojuegos, ver películas y series. Y no está mal, siempre y cuando no seas dominado por un ídolo. Quizás estás muy ocupado y se te hace muy difícil. Pero miremos la vida de otros, como, por ejemplo:


Abraham Lincoln, quien mientras cultivaba el suelo de la tierra amarraba sus libros en el mango de su arado para poder leer. Como por ejemplo el padre de las misiones modernas, William Carey, quien se educaba mientras hacía zapatos. Incluso los hermanos Wesley leían a filósofos griegos y poetas por solo diversión, incluso aprendieron español y francés mientras andaban en su caballo. 


Seamos sinceros, si apagamos la TV tendríamos el tiempo para leer, si dejamos la ansiedad de estar pendiente de nuestro Twitter, Facebook o Instagram, tendríamos el tiempo de leer. Te invito a crear el hábito de sumergiste primero que todo en la lectura bíblica, pero también de sumergirte en el río de los libros, un río que te permite hidratar tu mente, donde cada libro se convertirá en pequeños mentores que exigen tu tiempo. 


Tomate el tiempo de leer no solamente autores como John Piper, Tim Keller, Albert Mohler, Grudem, McArthur, y entre otros. Tomate el tiempo de leer algunos clásicos como Agustín, Baxter, John Owen, Calvino, Lutero, Spurgeon, Lloyd Jones, y Edwards.


Los grandes líderes mantienen el hábito de leer


Para aquellos que son líderes, tienen la gran necesidad de desarrollar su capacidad cognitiva y la verdad tenemos que ser maduros en nuestra forma de pensar. El Apóstol Pablo dijo:


Hermanos, no seáis niños en la manera de pensar; más bien, sed niños en la malicia, pero en la manera de pensar sed maduros. 1 Corintios 14:20


Cuando hablamos en términos de lectura, tu prioridad número uno es leer rigurosamente la Palabra de Dios, pero también navegar en el aprendizaje de diferentes autores, con el fin de afilar tus pensamientos y ser un líder sabio. Y por último, me gustaría que tu y yo meditemos en lo que dijo el presidente de Southern Baptist Theological Seminary:


Piensa en la lectura como piensas en la comida. En otras palabras, préstale atención a tu dieta. Para el cristiano, la prioridad más alta es la lectura de la Palabra de Dios. Nuestra madurez espiritual nunca superará el conocimiento que tenemos de la Biblia, lo cual es un principio especialmente urgente para los líderes cristianos. En términos de otras lecturas, los líderes cristianos deberían leer libros cristianos serios, libros que contengan salud espiritual y pensamiento profundo. Pon a prueba todo lo que lees mirándolo a través del lente de la verdad bíblica y de tus convicciones. Debes saber que tu pensamiento más fiel y productivo surgirá muchas veces mientras lees a un autor con el cual no estás de acuerdo, aun mientras aplicas el pensamiento crítico y el discernimiento.  R. Albert Mohler Jr.

Incluso, un buen líder no solo se limita a leer únicamente artículos, toma el tiempo de leer buenos autores, buenos exegetas, apologistas, filósofos y teólogos.


No enseñes una doctrina por el hecho de leer un artículo, así que, primero que todo te invito a estar sumergido en el Océano de las Escrituras, e incluso en buenos libros. Pasando horas y horas con el fin de someter a prueba cada proposición.


Les confieso que me da tristeza ver a muchos líderes que tienen una hermenéutica muy pobre, y por ende, una mala exégesis. Donde toman nociones hipotéticas e implícitas de las Escrituras sin ser autenticado con una base explícita.


Toma el tiempo para estar en esta hermosa escuela del buen pensar, para armonizar tu capacidad cognitiva. Sé humilde y utiliza de manera prudente dicho conocimiento para el servicio de otros. 



Ruben Rodriguez Jr. es fundador de GRACIA VERTICAL y autor del libro "Contemplando la obra artística de la GRACIA". Actualmente trabaja como Asistente de investigación del director del programa hispano de Southern Baptist Theological Seminary, y a la vez está desarrollando sus estudios en dicha institución (SBTS).Nació en los Angeles de California, pero fue criado en Medellín, Colombia. Esta felizmente casado con Sintique y Dios los ha bendecido con una hermosa hija llamada Sophie.