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La Armonía Sexual procede de la Fe

Actualizado: mar 3



La intimidad sexual no es única y exclusivamente para la procreación. Es un maravilloso regalo que expresa el deleite de un vínculo horizontal que exhibe el vínculo vertical. La intimidad y el clímax sexual dentro del vínculo matrimonial es un eco que apunta a ese glorioso deleite inmensurable que tendremos con Cristo en el día de la culminación.


El sexo es un escenario privado


La intimidad sexual no es un escenario público tal como lo ha promocionado la industria multimillonaria de la Pornografía. El clímax sexual es un escenario íntimo y privado. Dios nos manda única y exclusivamente a beber y deleitarnos de nuestro propio manantial:


Bebe agua de tu cisterna y agua fresca de tu pozo. ¿Se derramarán por fuera tus manantiales, tus arroyos de aguas por las calles? Sean para ti solo, y no para los extraños contigo. Sea bendita tu fuente, y regocíjate con la mujer de tu juventud, amante cierva y graciosa gacela; que sus senos te satisfagan en todo tiempo, su amor te embriague para siempre ¿Por qué has de embriagarte, hijo mío, con una extraña, y abrazar el seno de una desconocida? Pues los caminos del hombre están delante de los ojos del Señor, y Él observa todos sus senderos. De sus propias iniquidades será presa el impío, y en los lazos de su pecado quedará atrapado. Morirá por falta de instrucción, y por su mucha necedad perecerá. Proverbios 5:15-23


Inclusos tengamos en cuenta lo siguiente:


Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales. Hebreos 13:4


La Armonía Sexual procede de la Fe Cristiana


La conducta cristiana es el resultado de un carácter transformado mediante el músculo de la fe. El músculo de la fe crece y se fortalece por el oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17) mediante la acción soberana del Espíritu Santo. No es que la fe te impida comer, sino que te me impide en ser un glotón. Incluso no es que la fe te vaya a quitar el sueño, pero sí en tener un carácter que evita la pereza. Ahora, la fe no te impide tener intimidad sexual, pero si evita abusar de un regalo magnífico que no es solo para la procreación sino para tener un placer que apunta hacia ese placer trascendental. Por tanto, recuerda que la fe es el escudo que apaga los dardos encendidos de satanás (Efesios 6:16). Pablo nos recuerda que todo lo que Dios ha creado es bueno, y nada es despreciable si se recibe con acción de gracias, porque la palabra de Dios y la oración lo santifican (1Timoteo 4:4-5). Por tanto, la fe configura milagrosamente el Telos (objetivo) de nuestra humanidad conforme a su diseño original, y comenzamos a ver el apetito sexual como un regalo maravilloso. Se empieza apreciar como un regalo y no como algo sucio. Incluso la fe cicatriza cada herida inmoral que hemos cometido con nuestro cuerpo, con el fin de que nuestra vida sexual sea algo puro y hermoso en el trayecto de nuestro matrimonio. Con el fin de poder gozar de una armonía sexual que apunta a ese glorioso deleite inmensurable en el día de la culminación.


Seamos consistentes y dinámicos en deleitarnos de nuestro propio manantial


El hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo. La mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposa. No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y solo por un tiempo, para dedicarse a la oración. No tarden en volver a unirse nuevamente; de lo contrario, pueden caer en tentación de Satanás, por falta de dominio propio. 1 Corintios 7:3-5


Recordemos que la fe configura nuestra conducta, dicha fe se alimenta con las Escrituras, y claramente Pablo nos dice que seamos consistente en deleitarnos en nuestro propio manantial. Incluso el Reformador Martín Lutero mencionaba que encontraba que dos veces por semana era una amplia protección contra el Tentador.


Conclusión


La Biblia nos enseña que cuando tomamos el sexo fuera de su contexto original es algo meramente inmoral. Ahora ¿Por qué cuando el sexo procede de la fe no es inmoral? Porque el músculo de la fe cristiana se fortalece mediante el Carácter de las Escrituras, y las Escrituras exhiben el Carácter de Dios, cuyo Carácter define lo que está bien y lo que está mal. Nos enseña lo siguiente:


1. Parte del Telos (objetivo) de la humanidad no fue diseñado para fomentar la inmoralidad sexual, Pablo dice:


“Los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos; así es, y Dios los destruirá a ambos. Pero el cuerpo no es para la inmoralidad sexual, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo” (1 Corintios 6:13).


2. Bien sabemos que si experimentamos dicha tensión con la carne (ese poder corrupto que quiere extraer nuestra mente, corazón y voluntad) Pablo nos dice:


“Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo” (1 Corintios 6:18).


3. Parte de nuestro Telos es disfrutar nuestra sexualidad bajo un vínculo matrimonial. Y por causa de tanto desenfreno, Pablo nos sugiere:


“Pero, en vista de tanta inmoralidad, cada hombre debe tener su propia esposa, y cada mujer su propio esposo” (1 Corintios 7:2).


Siempre recuerda que la Armonía Sexual siempre procede de la Fe, una Fe que cree en la Obra redentora de Cristo, una Fe que cree que el matrimonio exhibe el Evangelio, y una fe que cree que aun la intimidad sexual es un arma contra Satanás, por tanto, como dice John Piper:


“El matrimonio, en su exquisito pico de placer, declara poderosamente la verdad del amor fiel al pacto entre Cristo y su Iglesia, y ese amor es la fuerza más poderosa del mundo. No es sorprendente, entonces, que la derrota de Satanás, la gloria de Cristo y nuestro placer se reúnan en este lecho matrimonial intachable.”

El escenario que se experimenta en la intimidad sexual dentro del vínculo matrimonial, nos ayuda a tener una visión anticipada de aquel escenario glorioso que tendremos en el día de la Glorificación. Dicho deleite nos ayuda a tener una visión anticipada de aquel deleite extraordinario, el deleite mas significativo con nuestro Gran Rey quien es la Totalidad de la perfección divina y la Suma de cualidades que son deseable.



Referencias

- “The Meanings of Marriage,” First Things 126 (October, 2002): 30-41. John Witte.

- Pacto - matrimonial. John Piper. Tyndale House Publishers, Inc. (November 1, 2009).

- The meaning of marriage. Timothy Keller. Penguin Books; reprint edition (November 5, 2013).



Ruben Rodriguez Jr. es fundador de GRACIA VERTICAL y autor del libro "Contemplando la obra artística de la GRACIA". Actualmente trabaja como Asistente de investigación del director del programa hispano de Southern Baptist Theological Seminary, y a la vez está desarrollando sus estudios en dicha institución (SBTS).Nació en los Angeles de California, pero fue criado en Medellín, Colombia. Esta felizmente casado con Sintique y Dios los ha bendecido con una hermosa hija llamada Sophie.