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¿Cómo Perdonar a mi cónyuge?



Muchos piensan y tienen un concepto idealizado acerca del matrimonio, creyendo que todo será perfecto y que todo será color de rosa. ¿Pero realmente es así como lo pintan? La realidad es que no. Es la unión de dos personas de carne y hueso para ser una sola carne. Es la unión de dos personas que no solamente tienen virtudes sino defectos, y tristemente el pecado mora dentro de nosotros.


Constantemente nos causamos heridas en nuestro matrimonio, somos orgullosos y egoístas. Únicamente el evangelio puede cicatrizar esas heridas, únicamente el desbordamiento de la Gracia Vertical podrá configurar milagrosamente nuestro corazón para expresar Gracia de manera horizontal y darnos la facultad de perdonar.


Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Colosense 3:12-13


¿Cómo podemos tener la facultad de perdonar?


Primero tenemos que recrearnos en el evangelio, deleitarnos en la gloriosa realidad de que:


“Cristo Jesús en la cruz recibió todo lo que merecíamos, y nos dio todo lo que no merecíamos”.

En dicho escenario podremos entender el fundamento del perdón. Solo en ese glorioso escenario podemos saber que somos escogidos, separados y amados. Únicamente cuando entendemos esa realidad Vertical, el Espíritu nos da la facultad de vaciar nuestro egocentrismo y expresar horizontalmente un amor sacrificial, purificador, protector e incondicional.


Cuando no tenemos la facultad de perdonar es porque tenemos un problema en la dinámica de nuestro corazón, nuestra adoración es antropocéntrica y no está centrada en Cristo. Y la raíz de esa idolatría se llama incredulidad, y constantemente pasamos por periodos de incredulidad. Ahora, la relación con Dios con base en la adoración única y exclusivamente sucede a través de la fe (Romanos 1) y recordemos que la fe viene por el oír, el oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17).


En medio de las tensiones matrimoniales tenemos que orientar nuestra mente en la Obra de Cristo para que nuestro corazón se deleite en la gloriosa realidad de que somos elegidos, santos y amados:


1. Antes de la fundación del mundo Dios nos escogió, por ende, tenemos que meditar en lo que Pablo dice: ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. Romanos 8:33


2. Antes de que Dios creara el primer átomo, Él nos eligió para que seamos santos, una nación santa (1 Pedro 2:9) (Efesios 1:4). Por tanto, nos tenemos que vestir conforme a la identidad que tenemos en Cristo, tenemos que abrigarnos con la santidad. En pocas palabras, estar apartados para Dios.


3. Aun cuando estábamos metidos en el oscurantismo de la ignorancia, aun cuando nos deleitamos en lo que Dios aborrece, Él mismo expresa la supremacía de Su amor hacia un pueblo que merece lo opuesto, Dios mueve cielo y tierra para salvarnos porque nos ama (Romanos 5:8).


Una manera de reorientar nuestra adoración, alimentar nuestra fe, es recrearnos en el evangelio y saber de que somos elegidos, separados y amados. El Espíritu hará que esta gloriosa realidad configure nuestro sistema cognitivo, afectivo y volitivo con el fin de expresar compasión, benignidad,  humildad, mansedumbre, paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos (Colosenses 3:12-13). Por eso la gran importancia de cultivar una devoción diaria en donde nos recreamos en el Evangelio, con el fin de que Dios mismo provoque en la dinámica de nuestro corazón el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23). Por eso la gran importancia de conocer, recrearnos y deleitarnos en el evangelio. Tal como lo dice Tim Keller:


“Entonces, ¿qué necesitas para hacer que tu matrimonio funcione? Necesitas conocer el secreto, el Evangelio, y cómo te da tanto el poder como el patrón para tu matrimonio”.

Me encanto la ilustración de John Piper, cuando menciona la realidad de la pila de estiércol:


“Imagine a su matrimonio como si fuera un campo cubierto de hierba. Al principio, usted está lleno de esperanza y gozo. Mira hacia el futuro, y ve flores hermosas, árboles y colinas ondulantes. Esa es la belleza que usted ve en el otro…… No obstante, pronto, comienzo a pisar excrementos de vaca.. En algunas épocas de su matrimonio, parecería que están en todos lados…...Estos son los pecados, los defectos, las idiosincrasias, las debilidades y los hábitos molestos suyos y de su cónyuge…..A veces parece como que lo único que existe son los excrementos de la vaca. Noel y yo hemos llegado a creer que la combinación de tolerancia y de perdón lleva a la creación de una pila de estiércol. Es allí donde usted apila con una pala los excrementos de vaca.


No obstante, se dicen mutuamente: Sabes que, en esta relación hay algo más que excrementos de vaca, y lo estamos perdiendo de vista porque seguimos enfocados en esos excrementos. Arrojémoslo en la pila de estiércol…...Entonces, nos alejaremos de esa pila y pondremos nuestra atención en el resto del campo. Elegiremos nuestras sendas y colinas favoritas, aquellas que sabemos que no están llenas de excremento de vaca, y estaremos agradecidos por la parte del campo que es agradable.”


Que maravillosa ilustración, por tanto, no llenemos nuestro hogar con una pila de estiércol. No nos enfoquemos en el olor del estiércol, más bien enfoquémonos en la fragancia del evangelio. Solo así, aprenderemos amar y perdonar, ya que somos elegidos, separados y amados. El pacto matrimonial siempre será una relación agridulce. Dulce porque es algo hermoso, único, bello y veremos el florecimientos y Agrio porque causaremos muchas fracturas, llegará el dolor, pero cada experiencia será como un filtro que purifica, ya que el Evangelio impreso en nuestro corazón hace que florezca el carácter de Cristo, pues la Gracia Vertical trae un impacto milagroso en el trayecto de nuestra vida horizontal.



Referencias

- “The Meanings of Marriage,” First Things 126 (October, 2002): 30-41. John Witte. - Pacto matrimonial. John Piper. Tyndale House Publishers, Inc. (November 1, 2009). - The meaning of marriage. Timothy Keller. Penguin Books; reprint edition (November 5, 2013).



Ruben Rodriguez Jr. es fundador de GRACIA VERTICAL y autor del libro "Contemplando la obra artística de la GRACIA". Actualmente trabaja como Asistente de investigación del director del programa hispano de Southern Baptist Theological Seminary, y a la vez está desarrollando sus estudios en dicha institución (SBTS).Nació en los Angeles de California, pero fue criado en Medellín, Colombia. Esta felizmente casado con Sintique y Dios los ha bendecido con una hermosa hija llamada Sophie.